Buscar

Por siempre, extraño


Fue ese un frío invierno,
fue ese un frío abril,
fue ese un día extraño,
recuerdo, fue un sábado.
Una de ellas lo saludó,
yo sólo lo observé,
la otra lo miró fijamente
y callando me dijo:
A mi me gusta él.
Mirando a ambas comprendí
que no había espacio para mí.
Fue así como me acerqué:
-Quiérela a ella.
-Quiérelo a él.
Parpadea dos veces
y ponte a pensar
cuantas cosas pueden pasar
un extraño en mi vida,
que llegaba y se iba
así nada más
había oído de su frialdad
me dijeron que no se interesaba por nadie
que era imposible, inalcanzable...
No se si me lo creí.
Fue así como me acerqué:
-Quiérela a ella.
-Quiérelo a él.
Y entrando en un terreno
minado de dudas
decidida a traicionar
sin estar completamente segura
de lo que iba a pasar,
ya resignada a no reaccionar
ni a volver atrás.
Sólo a ver,
sólo a observar
como los celos le consumían la piel
y no hice nada al respecto.
Fue así como me acerqué:
-Quiérela a ella.
-Quiérelo a él.
Parpadea dos veces
y ponte a pensar
todas las cosas que pueden pasar
en una tonta niña
con el corazón hecho pedazos,
con la oportunidad de ser feliz,
con un amor prohibido,
con sentimientos de más.
Ella insiste en que fue mi error
y yo, con lágrimas en los ojos,
no me arrepentí,
no me arrepiento,
no me arrepentiré.
Fue así como me acerqué:
-Quiérela a ella.
-Quiérelo a él.
Era un extraño,
aún cuando lo veía
de reojo en el patio
no lo reconocía
y las cartas continuaron
y sin siquiera darme cuenta
los sentimientos cambiaron
y sus labios los míos rozaron
y yo ya no quería fingir más
Fue así como me acerqué:
-Quiérela a ella.
-Quiérelo a él.
-Quiéreme a mí.

0 comentarios: